Julio Lascano y Vedia: “Estamos en un siglo de fronteras y de guerras”
El embajador de carrera y especialista en relaciones internacionales analizó las protestas en Francia, cuestionó el deterioro de los sistemas democráticos europeos y advirtió sobre los desafíos geopolíticos para la Argentina y América Latina. “Tenemos un rincón propio para cuidar mucho en el Mercosur y en Sudamérica”, sostuvo en diálogo con Ana María Messineo

Las protestas en Francia, impulsadas por el malestar económico, los recortes educativos y el deterioro de los servicios públicos, reflejan una crisis que trasciende las fronteras de ese país. Así lo planteó el embajador de carrera Julio Ramón Lascano y Vedia, Doctor en Relaciones Internacionales, durante una entrevista en Desde el Tablero, donde analizó las causas del conflicto y sus posibles implicancias para Europa y América Latina.
Según explicó, las manifestaciones responden a una combinación de factores sociales y económicos, entre ellos la pérdida del poder adquisitivo, el encarecimiento de la energía y los combustibles, y el rechazo a las políticas de ajuste del gobierno de Emmanuel Macron. “Las causas principales, yo creo que hay que ponerlas en tres elementos”, señaló, al referirse a la crisis educativa, el malestar económico general y la confluencia de distintos sectores sociales, incluidos estudiantes, sindicatos y los denominados chalecos amarillos.
El especialista también vinculó el escenario francés con un fenómeno generacional más amplio. En ese sentido, destacó el protagonismo de la Generación Z en movilizaciones registradas en distintos países y advirtió que las demandas juveniles forman parte de un proceso internacional de cuestionamiento a los gobiernos.
Consultado sobre la respuesta del gobierno francés frente a las protestas, Lascano y Vedia sostuvo que varios países europeos atraviesan un proceso de debilitamiento institucional y democrático. Para describirlo, recurrió al concepto politológico de backsliding, utilizado para referirse al retroceso de las instituciones y las prácticas democráticas: “Estos gobiernos de alianzas no son mayorías, son gobiernos que muestran muchas debilidades y fragilidades”, afirmó, al analizar la situación política europea y las dificultades que enfrentan los oficialismos para sostener consensos sociales.
El diplomático consideró que el descontento no puede entenderse únicamente como un problema de orden público, sino que debe analizarse a partir de las condiciones económicas, los recortes del gasto estatal y la relación entre los gobiernos y la sociedad. Al trasladar el análisis a la Argentina y América Latina, el entrevistado planteó que, si bien existen puntos de contacto con los conflictos europeos, la región debe atender especialmente a sus propios intereses estratégicos. “Estamos en un siglo XXI donde la soberanía es la que importa, el Estado tiene un rol o no. Estamos en un siglo de fronteras, de guerras”, advirtió.
En ese marco, señaló que la competencia entre Estados Unidos, China y Rusia está redefiniendo las relaciones internacionales y obliga a los países latinoamericanos a revisar su posicionamiento frente a las principales potencias.
Para la Argentina, identificó como áreas estratégicas la minería, la energía y el Atlántico Sur, además de la integración regional. “Tenemos un rincón propio para cuidar mucho en el Mercosur y en Sudamérica”, remarcó.
Finalmente, sostuvo que uno de los principales desafíos del país es alcanzar una mayor estabilidad política que le permita fortalecer su posición en el continente y aprovechar las oportunidades que ofrece el nuevo escenario internacional
